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AJEDREZ EN LA ESCUELA - EL PENSAMIENTO EN ACCIÓN

Por Edgar Zenere

AJEDREZ EN LA ESCUELA - EL PENSAMIENTO EN ACCIÓN

Por Edgar Zenere

  A MODO DE APERTURA:

Todos sabemos cuáles son las cualidades que pueden desarrollar los niños cuando aprender a jugar al ajedrez y que no es un juego, ni un contenido curricular más, sino que los alumnos aprenden valores, actitudes y forma de pensar.

Desde hace varios años el sistema educativo está sufriendo una crisis. La escuela se encuentra jaqueada por los medios de comunicación, por la red de redes, Internet y los estudiantes pasan más horas frente al televisor o en Internet que las horas que están en la escuela. El ajedrez se muestra como una herramienta trascendental y transversal al currículo, donde enseñar a pensar se convierte en la finalidad básica de la pedagogía y es un medio ideal para la concreción de estos objetivos.

Después de realizarse el Mundial de Ajedrez en la localidad de Potrero de los Funes que se llevó a cabo desde el 27 de septiembre al 16 de octubre de 2005, que fue ganado por Topalov. Con ese impulso, en 2006 se creó el programa Ajedrez Escolar Inicial, un excelente proyecto que impulsó la enseñanza del ajedrez en todas las escuelas primarias de las provincias. El proyecto lo llevó adelante la Universidad de la Punta, estando a cargo de la Gran Maestra Claudia Amura. Tuve el honor de ser instructor de AEI en varias escuelas desde el comienzo del programa durante tres años consecutivos. A mitad del 2008 se realizó el “Manual de Ajedrez Escolar” escrito por los instructores, donde se recopilaban las distintas experiencias realizadas en los Talleres de AEI. El siguiente texto fue mi aporte sobre las experiencias y trabajos realizados en los talleres de ajedrez. Lamentablemente, es un proyecto que no está en vigencia, y en el contexto educativo actual sería muy importante que se volviera a implementar.

 

AJEDREZ EN LA ESCUELA - EL PENSAMIENTO EN ACCIÓN

 

“Yo creo que hay muchas cualidades que el ajedrez les lleva a los niños como, por ejemplo: autoestima, responsabilidad, confianza en sí mismo, adaptación social y la clave que el ajedrez le enseña a usted responsabilidad. Si usted hace una buena jugada, puede ganar; si hace una mala jugada, puede perder y nadie tiene la culpa, usted está solo. Por eso yo soy un gran defensor de incluir el ajedrez en el currículo, porque, aunque un 99,9% de los chicos abandone el ajedrez, igual llevarán consigo las cualidades durante toda su vida”. Garry Kasparov. (1992)

 Esta fue una parte de la respuesta que me brindo el entonces campeón del mundo Kasparov en conferencia de prensa, ante la pregunta de cuál era su opinión de la importancia de incluir el ajedrez en las escuelas, en ocasión de jugar contra el Equipo Olímpico Argentino en la Bolsa de Comercio (Buenos Aires, julio de 1992), conformado por los maestros: Pablo Ricardi, Hugo Spangenberg, Pablo Zarnicki, Oscar Panno, Claudia Amura y Jorge Rubinetti.

Las palabras de Kasparov sintetizan la relevancia central de la presencia del juego en las escuelas. Conocemos cuáles son las cualidades que pueden desarrollar los niños cuando aprender a jugar al ajedrez, que no es un juego más, ni un contenido curricular más, sino que los alumnos aprenden valores, actitudes, forma de pensar. El ex campeón del mundo ha afirmado que, a pesar de que luego abandonen su práctica, los conocimientos aprendidos, los llevarán consigo durante toda su vida.

Desde hace varios años el sistema educativo viene sufriendo una crisis. La escuela siente la influencia de los medios de comunicación y de la red de redes Internet, donde se imparten conocimientos, y contenidos. Los estudiantes pasan más horas frente al televisor o en Internet que en la escuela. Esto ha traído como consecuencia la pérdida de la batalla de quien brinda el conocimiento. La escuela ha entrado en “zugzwang” en la denominada “sociedad del conocimiento”. Se advierte que los estudiantes requieren otras formas, más contenidos, al tiempo que demuestran en general una falta de actitud y compromiso frente al aprendizaje y el rechazo a la pedagogía tradicional impartida por la escuela.

Por eso es importante sumar nuevas alternativas y tendencias en el ámbito escolar, y el ajedrez se muestra como una herramienta trascendental y transversal al currículo. Enseñar a pensar es la finalidad básica de la pedagogía y de todos los buenos sistemas de enseñanza. El ajedrez es un medio ideal para la concreción de estos objetivos. El ajedrez es para los niños un entretenimiento noble del intelecto, un objeto cultural, una ciencia con innumerables facetas por descubrir, un instrumento eficaz en la educación de la personalidad. Jean Piaget dice que “el juego constituye una manera específica de funcionamiento de la inteligencia infantil que forma parte de su proceso de adaptación a la realidad”.

La primera gran barrera: “Una cuestión de prejuicio”.

 Los que somos docentes de profesión, sabemos que no existen fórmulas mágicas, y que el maestro no tiene un único librito para enseñar y que todos los grupos son distintos. Cuando llegamos por primera vez a los colegios a ofrecer esta propuesta de ajedrez inicial nos hemos encontrado con un “prejuicio” muy arraigado tanto en directivos, padres y especialmente los alumnos, que sostienen que el ajedrez es para “inteligentes” que no es para todos, algunos lo ven como un juego aburrido que hay pensar.

Esta es la primera gran barrera que hay que sortear, sobre todo si las clases se dan en forma curricular. Donde hay chicos entusiastas por aprender, otros que están contentos porque no tienen “matemática”, por ejemplo, y otros que son indiferentes a toda propuesta.

Ahí tiene que surgir la habilidad, la paciencia y la pasión de poder transmitir que el ajedrez les ofrece una gran gama de posibilidades y destrezas que lo llevarán toda su vida y tener el suficiente convencimiento de transmitir que el juego no es aburrido. El Dr. Siegbert Tarrash sostenía que “el ajedrez, como la música y el amor, tiene el poder de hacer feliz a la gente”. Vale las comparaciones y los ejemplos, podemos sostener que el juego es como una gran batalla de dos ejércitos poderosos que se enfrentan en un campo limitado; lo que es ilimitado es el desarrollo del pensamiento y la creatividad. Los alumnos, al poder desarrollar el pensamiento, los hace más libres y creativos.

 

“Por el amor de Caissa…”

 Es bueno transmitir algunas de las experiencias desarrolladas en los talleres y fuera de ellos también. Anteriormente, señalaba que era muy importante utilizar el ajedrez como una herramienta pedagógica transversal al currículo. Una de esas experiencias se ha dado con el audiovisual “Por el amor de Caissa”. Una idea que nos trajo la satisfacción de poder juntar dos pasiones: el ajedrez y la realización audiovisual. “Por el amor de Caissa” fue un proyecto seleccionado como ganador de las Becas Bass XXI  que en su momento implementó el Gobierno de la Provincia de  San Luis para poder hacer distintas realizaciones culturales.

En el año 2003 escribí el guion literario “Por el amor de Caissa…” con la idea de poder transmitir a través de un cuanto fantástico los rudimentos del ajedrez.

Sinopsis argumental: “Por el amor de Caissa…”

Alejandro y Guillermo se encuentran en un bar jugando una partida de ajedrez. Alejandro le empieza a relatar una historia de cómo aprendió a jugar al ajedrez. En el relato, Alejandro cuenta que iba caminando por un sendero cuando de pronto se encontró con un cofre. Cuando lo abrió una luz, lo encandilo y se convirtió en una pieza (Alfil) del juego por el poder de Caissa. El cuento tiene dos mundos, el del bar y el del relato de Alejandro que se van intercalando. Alejandro se encuentra con Caissa que le enseña todo sobre la táctica y la estrategia. Un día entre los días aparece Sissa (el Rey del mal) que desafía a Caissa en el campo de batalla. En esa batalla, Alejandro como Alfil tendrá una destacada actuación que será recompensada por Caissa. Con un final abierto termina la historia que trascurre entre las calles Esperanza y Desilusión.

Duración: 50 minutos.

Fragmento del guión: “Encuentro entre Caissa y Alejandro”.

 Escena 20: Exterior- campo- día.

Caissa comenzó el entrenamiento indicando todos los secretos del juego.

Empezando por el reconocimiento del mundo de 64 casillas.

Caissa, tu nuevo mundo... es este (señalando el tablero) es donde se producen las mejores batallas. Es un cuadrado perfecto compuesto por 64 casillas, 32 claras y 32 oscuras. Se puede dividir en líneas horizontales que son 8 y también en 8 columnas verticales. Se distinguen dos grandes diagonales. Una clara y una oscura, compuesta por 8 casillas cada una. (Mientras Caissa le iba señalando con su dedo cada una de sus indicaciones)

Alejandro seguía con mucha atención las indicaciones de Caissa que a continuación comenzó a colocar a distintas piezas en su posición inicial.

Caissa- Esta es la posición inicial. Este juego está compuesto por 32 piezas, 16 por bando, unos de color claro y otros oscuros. El tablero tiene que colocarse de manera que la última casilla de la derecha tiene que ser de color claro. El campo de batalla se divide en dos flancos o alas. El ala Rey y el ala dama.

Alejandro- — ¿Cómo se llama cada una de estas piezas?... tienen todas el mismo movimiento.

Caissa- —De a poco... vas a aprender todo... cada una de las piezas tiene su nombre. Te enseñaré cada una de ellas.

 

Modo de trabajo:

Este video me ha resultado una herramienta muy positiva con una gran llegada a los más chicos. Realizando un trabajo en conjunción con lengua o la comunicación. Al tratarse de un relato, se les da a los alumnos una guía de preguntas de lengua y sobre ajedrez. Nuestros alumnos, al nacer en esta generación de la informática y la comunicación, tienen en su vida cotidiana todo el avance tecnológico; parece que tienen incorporado un chip, un decodificador que manipulan e interpretan la información que emana de los medios.

El primer paso es hacer una pequeña introducción sobre lo que van a ver. Señalar la importancia de los medios como vehículo de enseñanza y debate. El segundo es hacer el visionado del video. Para después realizarle algunas preguntas de comprensión de lo visto.

Guía de algunas preguntas para Lengua.

¿Cuál es la idea principal y secundaria del tema?

¿Cuáles son los personajes principales y secundarios?

¿Cuáles son las características de los personajes principales?

¿Dónde irrumpe en el video el mundo sobrenatural?

¿Por qué se lo puede considerar como un relato fantástico?

Repaso de ortografía, puntuación y acentuación.

Realicen otro final de la historia.

Guía de algunas preguntas sobre ajedrez.

¿Cuáles son las características del tablero?

¿Cómo se ubica correctamente el tablero?

¿Cuáles son las diagonales, cuantas hay?

¿Cuáles son las piezas y cuantas son por bando?

¿Cómo se mueve cada pieza?

¿Qué diferencia hay entre captura y dominio?

¿Qué es el Peón al paso?

¿Qué es el enroque corto y largo?

¿Quién gana la partida?

¿Qué es el jaque y el jaque mate?

¿El rey se come?

 

Señalaba anteriormente de la importancia de contar nuestra forma de trabajo dentro y fuera de los talleres. ¿Por qué afuera? Porque en mi labor como docente en el Centro Educativo Nº 22 de Fraga y el Colegio Nª20 de Villa Mercedes, he pasado el video como una herramienta pedagógica más y ha servido para aquellos que no saben nada del juego o tienen esos preconceptos o prejuicios que sirve para que lo vayan perdiendo.

Ajedrez y Nuevas Tecnologías

 Desde el enfrentamiento de Kasparov con Deep Blue y toda la revolución que estamos viviendo con las tecnologías de la información, el ajedrez y la computación son dos áreas que se complementan. No es un tema menor de acercar a nuestros alumnos a las nuevas tecnologías. No solo para tener una nueva herramienta didáctica de trabajo, sino como medio de comunicación e información. Como herramienta de trabajo, bien vale comentar una experiencia concreta que realicé en el Centro Educativo Nª22“Urbano J Núñez” de Fraga. En el interior  tenía a cargo los talleres de ajedrez en forma curricular, tenía las dos divisiones de cuarto con graves problemas de asimilación y concentración. A los chicos les costaba distinguir cuál eran los movimientos de las piezas. Entonces se me ocurrió la idea de llevarlo a los chicos a la sala de informática y armar una serie de clases con distintos grupos. Los programas utilizados fueron: Virtual Chess 2 y Chessmartes 2007.

Modo de trabajo:

Los alumnos de cuarto grado, muy pocos, manejaban asiduamente la computadora, salvo tres alumnas que los padres tienen PC en la casa y a veces la utilizaban para jugar. El primer paso fue explicar el funcionamiento, el manejo, conceptos generales de la computadora en un lenguaje adecuado para las edades de los chicos. Empezamos con el Virtual Chess II que tiene un tutorial donde se enseñan los rudimentos del juego. En otra clase se mostró cómo funcionaba el programa, cómo se podían cambiar los fondos del tablero, las piezas, en dos y tres D, etc. En una tercera clase, los chicos pudieron jugar contra la máquina; de esta manera se habituaron a que, si hacían un mal movimiento, el programa lo volvía atrás y le indicaba cómo se movía bien la pieza y las opciones que tenían. De esta manera fueron asimilando los movimientos y a tener una buena concentración para las partidas, mejorando también el rendimiento en las otras materias.

Ajedrez y arte:

Es importante aclarar que el ajedrez también es arte, donde se manifiesta la belleza del juego. El carácter artístico del ajedrez se remonta a aquellas memorables partidas de jugadores como Andersson, Morphy y Philidor, donde las combinaciones eran verdaderas composiciones artísticas. Pero en realidad, su protagonismo va más allá de esto. Podemos nombrar varios casos en la literatura, en el cine y el ballet, donde el ajedrez tiene un papel relevante. Aquí una muestra:

Ajedrez:

En su grave rincón, los jugadores rigen las lentas piezas. El tablero los demora hasta el alba en su severo ámbito en que se odian dos colores. Adentro irradian mágicos rigores las formas: torre homérica, ligero caballo, armada reina, rey postrero, oblicuo alfil y peones agresores. Cuando los jugadores se hayan ido, cuando el tiempo los haya consumido, ciertamente no habrá cesado el rito. En el Oriente se encendió esta guerra, cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra. Como el otro, este juego es infinito. Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada reina, torre directa y peón ladino sobre lo negro y blanco del camino buscan y libran su batalla armada. No saben que la mano señalada del jugador gobierna su destino, no saben que un rigor adamantino sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero (la sentencia es de Omar) de otro tablero de negras noches y blancos días. Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. ¿Qué Dios detrás de Dios, la trama empieza de polvo y tiempo y sueño y agonías? Jorge Luis Borges

“El ajedrez viviente” es otra muestra que ajedrez y arte también puede ir por un mismo camino. Como experiencia (si bien no la realice dentro del AEI, vale como muestra de la importancia del ajedrez en la escuela) en este tema fue muy importante el ajedrez viviente que preparamos con el actor Gustavo Machado (quien interpreto a Alejandro en “Por el amor de Caissa”) con alumnos de la escuela secundaria del Centro Educativo Nª 22 “Urbano J Núñez” de Fraga con motivo de un acto de 25 de mayo (antes del mundial de ajedrez). De un lado (las blancas) estaban los Patriotas, del otro (las negras) estaban los “enemigos de la patria”. No solo constaban de los movimientos de las piezas, sino que estaban actuando con un guion que ayudó a realizar el Prof. de Historia, Walter Medaglia. El objetivo fue hacer un acto distinto, como ese año se jugaba el Mundial de Ajedrez en San Luis, fue ir introduciendo a la gente en lo que es el juego.

Lo más importante fue lo que se logró con este acto, el cambio de actitud. Alumnos que eran muy “tímidos”, callados, que no participaban en nada, se soltaron, vencieron tanto la timidez, que uno de ellos se presentó en un casting, y tuvo como extra en la película “Tupac, el grito”. Se mostró además cómo se puede trabajar con el ajedrez en forma transversal al currículo, donde en ese acto se unieron distintos espacios: la historia, el ajedrez, el teatro, la música, comunicación, la lengua.

A modo de final:

En este recorrido sobre algunas mis experiencias en los talleres de AEI, en estos tres años de vida, que con aciertos y errores venimos transitando bien, vale la pena realizar un alto en el camino para realizar esta recopilación de algunos de los trabajos realizados por los instructores. Elijo la frase de Kasparov del comienzo: “aunque un 99,9% de los chicos abandone el ajedrez, igual llevarán consigo las cualidades durante toda su vida”. Es relevante que más allá de entrar en el mundo de un fantástico juego de estrategia, los jóvenes aprendan a razonar, a tomar decisiones, a tener actitud, a ser responsable, a alentar el compañerismo, el saber compartir con el otro, el saber tanto perder como ganar. Vale la pena poder ser el “soñador de posibles utopías”. En esas “posibles utopías” sería poder llegar con el ajedrez a cada alumno, a cada rincón por más lejano que se encuentre. La forma más directa sería trabajar para hacer un proyecto coherente, y cohesivo, de que el ajedrez se incorpore como una materia más en el currículo de la escuela.

                                                                                                          

                                                                                                                Edgar Zenere.

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